• Ami: Aquí no existe el dinero.
  • Pedrito: ¿Y cómo compran entonces?
  • Ami: No se compra. Si alguien necesita algo y lo hay, ¿por qué no?
  • Pedrito: Un carrito de esos que se ven, ¿también?
  • Ami: O una nave espacial — Ami hablaba como si lo que me estaba diciendo fuese lo más natural del mundo.
  • Pedrito: ¿Todos pueden tener una nave espacial?
  • Ami: Todos puedes utilizar una nave espacial — precisó Ami.
  • Pedrito: ¿Esta nave es tuya?
  • Ami: Yo la estoy utilizando, tú también.
  • Pedrito: Pregunto si es tuya.
  • Ami: A ver… “Tuya” indica posesión, pertenencia… Ya te dije que todo pertenece a todos, a quien lo necesite y mientras lo ocupe.
  • Pedrito: ¿Y cuando ya no lo necesita?
  • Ami: Entonces ya no lo utiliza más.
  • Pedrito: Si, por ejemplo, yo tomo una nave como ésta y la quiero dejar en mi patio cuando no la ocupo… ¿Puedo?
  • Ami: ¿Por cuánto tiempo no la vas a ocupar?
  • Pedrito: Digamos… unos tres días — respondí.
  • Ami: Entonces es mejor que la dejes en el lugar destinado a estacionar estas naves, el “aeropuerto”, y así le sirve a otra persona mientras tú no la ocupas. Luego, cuando llegas, tomas ésa o la que se encuentre disponible.
  • Pedrito: ¿Pero si yo quiero esa?
  • Ami: ¿Y por qué esa? Aquí sobran las naves, además, son todas más o menos parecidas.
  • Pedrito: Supón que le tengo cariño, como tú a tu “anticuado” televisor”...
  • Ami: Este televisor, como tú le llamas, es un pequeño recuerdo, nadie lo necesita, porque es anticuado; cuando ya no quiera conservarlo, lo entregaré para que quienes trabajan en este tipo de instrumentos decidan si lo desarman o lo modifican; también puedo conservarlo toda mi vida, no es algo de utilidad pública. Pero si quieres conservar siempre esa misma nave (capricho extraño, porque tú no la construiste, y además hay de sobra) debes esperar a que llegue, a que esté disponible.
  • Pedrito: ¿Pero si yo quiero utilizar esa misma nave, para mí y nadie más?
  • Ami: ¿Por qué nadie más?
  • Pedrito: Supongamos que no me gusta que utilicen mis cosas…
  • Ami: Pero ¿por qué? Aquí nadie tiene enfermedades contagiosas…
  • Pedrito: No sé, pero imagina que me gusta que mis cosas sean mías y de nadie más…
  • Ami: Eso sería posesividad enfermiza, egoísmo.
  • Pedrito: No es egoísmo.
  • Ami: ¿Qué es entonces?… ¿Generosidad? — Ami reía.
  • Pedrito: ¿Así que tengo que compartir mi cepillo de dientes con todo el mundo?
  • Ami: Extremismo mental otra vez… No tienes que compartir tu cepillo de dientes ni tus objetos personales, aquí los hay por millones, sobran, nadie se esclaviza a ellos… ¡Pero no querer compartir una nave espacial!… Además en el “aeropuerto” es revisada por las máquinas encargadas de hacerlo, es reparada cuando lo necesita, no tienes que hacerlo por tú cuenta.
  • Pedrito: Suena bien, pero me imagino que todo es un poco estilo “internado de colegio”, todo obligatorio, vigilado…
  • Ami: Te equivocas. Aquí las personas gozan de la más amplia y total libertad.
  • Pedrito: ¿Y no hay leyes?
  • Ami: Sí las hay, pero todas basadas en la Ley fundamental del universo [el Amor], en beneficio de las personas [...]
  • Pedrito: ¿Y si violo alguna ley?
  • Ami: Sufres.
  • Pedrito: ¿Me castigan, me encarcelan?
  • Ami: No. Aquí no existen el castigo ni las cáceles, pero si cometes alguna falta, sufres; tú mismo te castigas.
  • Pedrito: ¿Yo mismo? No entiendo, Ami.
  • Ami: ¿Le darías una bofetada a tu abuelita?
  • Pedrito: ¡No, por supuesto que no!… Qué cosas dices…
  • Ami: Imagina que le das una bofetada… ¿Qué te pasaría?
  • Pedrito: ¡Me dolería mucho, me arrepentiría, sería insoportable!…
  • Ami: Eso es castigarse uno mismo… No necesitas que te castiguen ni que te encarcelen. Hay cosas que nadie hace, y no porque lo prohíban las leyes. Tú no le harías daño a tu abuelita, no la herirías, no le quitarías sus pequeños objetos personales; al contrario, intentas ayudarla y protegerla.
  • Pedrito: Sí, porque la amo.
  • Ami: Aquí, todos nos amamos, todos somos hermanos.

7 notas

Diez experiencias de Autogestión que demuestran que otro mundo es posible.

-

Hoy me he atrevido a publicar un “Top ten” de experiencias de autogestión que a mi juicio todo el mundo debería conocer, y cuyo éxito nos demuestra que otro mundo es posible y que la utopía es una cuestión…

7 notas